EVOLUCION I+D+I

EVOLUCION I+D+I

Hoy en día, donde la economía se tambalea día sí y día también, no queda otra que invertir en calidad humana y formación; el problema es que no siempre se obtienen los resultados óptimos. Curiosamente, Turquía, Rumanía y Portugal están demostrando saber utilizar los recursos que dedican a I+D+I de forma mucho más eficiente que el resto de los países. ¿Por qué?

En concreto, con niveles inferiores de recursos financieros para este fin, estos tres países consiguen resultados 100% eficientes en lo que se refiere a generación de derechos de propiedad intelectual, mientras que España apenas alcanza un 41% en este capítulo en concreto. Ello demuestra que la eficiencia de la inversión destinada a I+D+I no depende del tamaño del producto interior bruto (PIB) de una economía ni del presupuesto público que destina a I+D+I. ¿Puede deberse entonces a lo que se ha comentado anteriormente acerca de la visualización del futuro y la comparación? Si el I+D+I se destina hacia un objetivo o resultado concreto que podemos visualizar el día de mañana, ¿sería más eficiente que si no tenemos un país que haya “superado” la situación en la que nos encontramos nosotros ahora como referente?

Lo que parece claro es que la capacidad de proyectar y poder imaginar lo que sucederá el día de mañana hace a los países ser más eficientes en sus esfuerzos por desarrollarse, por lo que sus inversiones (ya sean en I+D+I o en otras actividades) tendrán más rentabilidad, y en el mismo tiempo la eficiencia recorta las distancias entre el desarrollo de los distintos países.

Digamos por pura deducción, que normalmente los países más desarrollados deben invertir más en I+D+I para obtener los mismos resultados que países menos desarrollados como Portugal o Rumanía por ejemplo. Teniendo en cuenta que la contribución de la sociedad española[1] se limita al 1,1% de la inversión total en I+D de la Unión Europea, (donde predominan empresas británicas que representan el 15,1% de la inversión privada total en I+D de la UE,  alemanas el 34,6%, francesas el 19,7%, suecas el 5,3%, y finlandesas el 5,2%), y que sólo 21 empresas españolas se encuentran en el ranking europeo de las 1.000 compañías que más invierten en investigación y desarrollo, podemos concluir que a no ser que estemos siendo realmente eficientes invirtiendo en I+D+I, cosa que no sería normal según la tendencia, España de seguir así se caracterizaría por una menor cantidad y calidad de Investigación y Desarrollo que sus iguales, y por ende por un estancamiento en su desarrollo a tal respecto.

Fuente: RTVE.es


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