LA PAREJA PERFECTA EXISTE. El anunciante y la agencia de comunicación

LA PAREJA PERFECTA EXISTE.                                                               El anunciante y la agencia de comunicación

Una relación entre dos personas está formada por tres componentes importantes: vínculo, deseo y compromiso. Este último, es el que mas peligra hoy en día entre agencias y anunciantes. Diferentes teorías psicológicas, explican que una relación de pareja pasa por diferentes fases, que dependen del tiempo que llevan juntas dos personas. Esto mismo, se puede aplicar en una relación entre dos empresas.

La fase de enamoramiento

Es la fase inicial en una relación. Puede llegar hasta un año de duración. Se caracteriza por el encanto y la pasión, pero también por la inseguridad, desconfianza y discrepancias. En esta fase están la mayoría de agencias y anunciantes. Lo difícil es dar el paso al compromiso, apostar por la relación y mantenerla en el tiempo.

La fase del amor y la pasión

Después del enamoramiento, surge la fase del amor y la pasión, hasta cuatro años más de duración. Donde el erotismo decrece, pero aumenta el romanticismo, la intimidad y el compromiso.

La fase de la complicidad

O también denominada “amor compañero”, va desde los cinco hasta los diez años. En esta, disminuyen poco a poco, pasión romántica y erótica, a diferencia del compromiso y la intimidad. La complicidad juega un papel importante, así como la confianza. Sin confianza mutua no hay relación. Y esto se consigue por medio del respeto, el entendimiento, la comunicación y compartir objetivos comunes.

El matrimonio perfecto

Parejas que llevan más de 10 años juntas. Son relaciones perfectas, a pesar de malos momentos, dudas, altibajos… y siguen juntas porque los buenos momentos y las vivencias compartidas superan todo lo malo. Además de valorar lo que el otro les aporta en la vida.

La relación entre agencia- anunciante debe  basarse en la transparencia y la honestidad. El secreto está en una buena comunicación basada en 3 principios. Primero, sinceridad, ya que es imprescindible ofrecerle al cliente consejo, aportando experiencia y profesionalidad y ser capaces de plantear soluciones óptimas. En segundo lugar, el trato personal, cada cliente es único, y hay que adaptarse y entender sus necesidades. Y por último, la colaboración entre anunciante y agencia, que deben de ser un equipo con un objetivo común.

Cuando esto ocurre, se producen relaciones en las que las personas se terminan entendiendo casi sin decir nada. Compartiendo los mismos objetivos y valores. Y cuando surgen problemas, si la comunicación es regular y sincera nos permite corregir errores y saber qué espera cada parte del otro. El éxito del anunciante debe ser el éxito de la agencia.

En definitiva, se tratan de los mismos puntos en los que se basan la mayoría de las relaciones personales (parejas, matrimonios, amigos…) No olvidemos que, la relación anunciante-agencia es una relación entre personas. ¿Verdad?

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